Cuidando el Alma Erótica

Las voces del alma: Cuidando el alma erótica

Una de las características mas sobresalientes del momento actual en nuestra cultura es el deterioro progresivo y cada vez mas extendido de las relaciones intimas que conllevan un proyecto vital. La estabilidad asi como la satisfacción en las relaciones de pareja no son las notas mas destacadas en la melodía de nuestras relaciones. Es, sin duda alguna, una de las realidades afectivas que mas dolor y desilusión generan en el momento presente y es por tanto urgente e importante parar, escuchar y tomar conciencia acerca de las motivaciones, expectativas y compromisos que adquirimos en dichas relaciones.

En una época donde el tener ha adquirido primacia sobre el ser observamos como los espacios y tiempos dedicados al cuidado y cultivo de las relaciones interpersonales son tan reducidos que nos impiden encontrar respuestas satisfactorias a las necesidades mas profundas de nuestra alma. Incluso las personas queridas que se encuentran necesitadas en términos emocionales (niños, enfermos, ancianos) carecen de la atención y presencia amorosa que precisan por que nuestras energias y esfuerzos estan invertidos en otras ambiciones personales. El empobrecimiento y el vacio van adentrándose en la morada vacia del alma que ha quedado descuidada y deshabitada.

La necesidad de vinculación profunda desde el corazón, de cuidado..., de comunicación..., de compartir nuestros sueños... , búsquedas..., y vacios..., la necesidad de conexión esencial con la vida..., el misterio... o Dios... quedan desatendidas, ignoradas y solo son escuchadas cuando se expresan como malestar: soledad..., desamor..., resentimiento..., vacio...,. En las relaciones de pareja por tratarse del vinculo primario mas intimo y mas profundo estas señales se emiten con inusual intensidad y dolor... Una parcela en la que no se planta, abona y riega se desertiza hasta volverse completamente esteril... Asi es tambien la tierra sagrada de nuestra alma...



Ningún chalet nos proporciona la alegria del corazón que nos produce la intimidad y no pocas veces su unica gratificación proviene de que al producirse una separación permite a uno de los miembros de la pareja tener un hogar propio.

Desde esta reflexión que nace de la observación empírica del numero de separaciones y de la insatisfacción de muchas de las parejas urge decididamente tomar decisiones en el sentido del cuidado del alma en su aspecto amoroso, erótico, que se manifiesta como fuente de vida, placer, intimidad y autoafiemación. El cuidado del alma a este nivel supone cuidar los vinculos afectivos que se constituyen en fuente de autoestima, identidad, cariño, afecto, seguridad, placer y espacio privilegiado para el crecimiento personal y la sanación de las heridas del corazón.

El trabajo de armonización , comprensión y comunicación entre hombres y mujeres se hace imprescindible para fortalecer y deterioro sanar nuestras relaciones amorosas que estan expuestas al deterioro o desintegración a traves del descuido con que las vivimos. Entregados a la conquista del mundo laboral y a la mejora en terminos financieros nuestra alma queda relegada a las mazmorras del castillo donde la oscuridad, la frialdad y el vacio amenazan fuertemente su existencia.
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Armonizar la energia masculina y femenina supone reconocerlas, amarlas y sentirlas cada uno en nosotros mismos antes de poder ofrecerla y entregarla como ofrenda a nuestro amad@ para compartir el milagro de la intimidad... Y eso requiere tiempo, dedicación y amor para poderlas integrar.

Los vinculos y relaciones afectivas nacen en el campo de las energias amorosas que constituyen una dimension fundamental del mundo humano.

En la corriente taoísta se conoce a estas energías como Ying-Yang y en el budismo tántrico se las venera en forma de deidades: Shakti y Shiva. Por desgracia no existe en nuestra tradición judeo-cristiana un referente análogo de estas energías como complementariedad energética sagrada. Se podría encontrar un ejemplo de “hieros gamos” (matrimonio sagrado) en los evangelios si uno estudia en profundidad la relación de intimidad entre Jesús y Maria Magdalena lo cual no es el objeto de este pequeño artículo.

Sin embargo esta union esencial generadora de vida ha encontrado expresión en occidente como Eros, y sus multiples manifestaciones han sido celebradas en la creación artística. El amor, desamor, desengaño, despecho, celos, amor no correspondido, entrega, pasión,... son el principal combustible de la mayoria de las canciones, poemas, historias y novelas que alcanzan nuestra alma

Desde que nacemos hasta que morimos vivimos en una red de relaciones donde se manifiestan estas energías. En un primer momento son nuestros padres los que influyen de manera determinante como representantes y portadores de estas energías. Posteriormente, a través de todas nuestras relaciones y de la influencia cultural en el medio donde crecemos, vamos a irlas incorporando e integrando de forma consciente e inconsciente dentro de nosotros. A partir de esas experiencias aprendemos a relacionarnos con la energía de nuestro propio sexo y el sexo opuesto atravesando toda clase de encuentros y desencuentros. La relación entre estas dos energías es a menudo causa de profundas heridas que precisan sanación en todos nosotros.

Del mismo modo que dedicamos tiempo, esfuerzo, compromiso, ilusión y energia a otras facetas de nuestra vida, la vida amorosa requiere por parte de la pareja esos mismos componentes.

“Armonizando la energia masculina y femenina” es un grupo creado para desarrollar esta sensibilidad desde una apertura y entrega desde la conexión con nuestro propio centro. Es una invitación a compartir un tiempo y un espacio donde poder integrar y armonizar la propia energía, a través de un trabajo energético meditativo, para posteriormente experimentar el encuentro con la energía del sexo opuesto desde nuestro propio centro.

Encontrar la armonía entre estas dos energías es necesario para desarrollar relaciones respetuosas y amorosas con los demás y con nosotros mismos.

La participación requiere un compromiso a lo largo del tiempo puesto que la presencia de cada miembro es preciosa para el grupo en el proceso que vamos a realizar. Es un viaje de autoconocimiento donde la presencia de los demás nos permite poder reconocer diferentes aspectos de nuestra relación con las personas del otro sexo. Cada uno es para los demás una bendición y una oportunidad para entrar en contacto con su propia energía y tomar conciencia de cómo se relaciona con los demás. El grupo es un espacio protegido y respetuoso donde nadie es forzado a nada sino amorosamente invitado a respetarse a si mismo y a los demás.

Luis Carlos Gómez Serrano
Psicólogo
Cuidador del Alma